
Es una podenquita muy tímida. Al principio, cuando no nos conocía, se quedaba rondando cerquita sin atreverse a venir del todo para que la pusiésemos la correita y salir a pasear. Poco a poco ha ido cogiendo confianza, y ahora ya sabe que la tratamos como a una princesita (como lo que es, por supuesto).
La pequeña Vunda siempre te saca una sonrisilla cuando la ves en el chenil, con ese aire desvalido y timidillo, y esa forma que tiene de dejarse mimar una vez que te conoce. Todavía se queda un poco parada cuando algo la sorprende, pero se le pasa rápido.
Tiene unos 4 años.
tamaño: pequeño
perro disponible para adoptar