
Análisis de leishmania y ehrlichia negativos
*********
Jolom llegó en noviembre del 2010 muy malito, con fiebre y mucha diarrea. En seguida se curó de sus males, pero cuando los voluntarios le fuimos a poner una correa para sacarle a dar un paseote, Jolom pegó un chillido, se tiró al suelo y empezó a llorar y a chillar como si le fueramos a pegar. Estaba claro que tenía otro mal: el del maltrato.
Estuvo un tiempecito hasta que se acostumbró a la correa. Cuando entrabas al chenil se deshacía en mimos y lametones, pero era ver la correa y se ponía malísimo, no había manera. Poco a poco y con paciencia le fuimos explicando (con muuuuuuuuchas salchichas) que la correa no era para hacerle nada malo, que no le pensabamos dejar atado en ningún sitio ni mucho menos... que era para pasear y salir a los patios a corretear con sus compañeros.
Ahora ya sabe de sobra que aquí no se le pega ni se le ata, ya ha dejado de andar a trompicones cuando lleva una correa, y ha aprendido a disfrutar de un buen paseote con nosotros.
Es un mimosón de órdago a la grande, muy sociable con machos también. Y guapísimo!!!
Perro disponible para adoptar